Historia

0. Índice

1. Historia de la Almadraba y el Atún Rojo y Cuadro Cronológico
2. Ecos de la Antigüedad: De las Redes Fenicias al Garum Romano
3. Al-Ándalus y la consolidación de un arte
4. El Monopolio Ducal: Poder, Picaresca y Prosperidad
5. La Era Moderna: Del Control Estatal al Renacimiento Sostenible
6. La Evolución Técnica del Arte
7. Conclusión y vídeos con contenido amplio sobre la almadraba y su historia
8. Para Saber Más

1. Historia de la Almadraba y el Atún Rojo y Cuadro Cronológico

Desde los fenicios hasta la actualidad, la almadraba ha sido testigo de transformaciones culturales, económicas y ecológicas. Esta tabla resume los hitos más relevantes:

Época y Período Hito Histórico
Antigüedad (1.100 a.C a 800 a.C.) Los fenicios fundan Gadir (Cádiz) e introducen un método de pesca ancestral, precursor de la almadraba.
Período púnico Se acuñan monedas en Gadir y Algaida con la figura del atún, simbolizando la riqueza pesquera de la región.
Antigüedad romana El atún y el garum gaditano se convierten en productos de lujo en Roma, dando lugar a una floreciente industria de salazones.
Edad Media Los árabes revitalizan la industria, aportan el nombre almadraba y formalizan la estructura de mando con el arráez (capitán de la almadraba).
1294 El rey Sancho el Bravo otorga a la Casa de Medina Sidonia el privilegio real para explotar las almadrabas andaluzas.
Siglos XVI–XVII Apogeo del monopolio ducal, la almadraba se convierte en un centro económico y social que atrae a pícaros y personajes de la corte.
1928 Se crea el Consorcio Nacional Almadrabero, una entidad oligopólica respaldada por el Estado para centralizar la industria.
1971–1972 El Consorcio se disuelve debido a la baja productividad y las deudas, coincidiendo con la crisis global de la pesca de atún.
2006–Actualidad La almadraba se consolida como un arte de pesca sostenible y selectivo, validado por organismos como la ICCAT, y contribuye a la recuperación del atún rojo.

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2. Ecos de la Antigüedad: De las Redes Fenicias al Garum Romano

La relación de los habitantes de la zona con el atún rojo y con los espartes es incluso anterior, se remonta al hombre de neandertal. La evidencia más nítida es la cueva de las orcas, en Zahara de los Atunes, donde incluso hay una representación que parece indicar la llegada de los fenicios.

Los orígenes de la almadraba se encuentran en el ingenio marítimo del pueblo fenicio, que alrededor del 800 a.C. fundó la ciudad de Gadir, la actual Cádiz (realmente un complejo entramado metropolitano que incluía al Puerto de Santa María, San Fernando y Chiclana). Los fenicios introdujeron un método de pesca que, basado en su profundo conocimiento de las rutas migratorias del atún, consistía en un sistema de redes fijas para interceptar los bancos de peces mientras se desplazaban a través del Estrecho de Gibraltar. Este arte, un modelo primigenio de la técnica que conocemos hoy, fue adoptado posteriormente por los romanos y ha perdurado, en esencia, hasta nuestros días.

Imagen de sendas caras de una moneda púnica en la que se observa un atún.
Imagen de anverso y reverso de una moneda púnica con las representaciones de Melkart y un atún.

La importancia económica y cultural del atún en esta época se constata a través de la numismática. Las antiguas monedas púnicas acuñadas en Gadir y en enclaves como La Algaida (Sanlúcar de Barrameda) a finales del siglo III a.C., dan testimonio elocuente de esta riqueza. En el reverso de estas piezas de plata y bronce, cuyo anverso estaba consagrado al dios fenicio Melkart, aparece la representación de un atún, o dos. Esta iconografía es una manifestación simbólica y económica que eleva al atún a pilar de la identidad y la prosperidad de la ciudad.

La valoración del atún continuó y se magnificó en el mundo grecorromano, donde se consumía en abundancia y se convirtió en un ingrediente de alta cocina. Los patricios romanos considereban un manjar el atún rojo procedente de Gades. Pero, más allá del consumo fresco, la verdadera industria que floreció alrededor del atún fue la de las salazones, ya existente en época púnica, y, en particular, la producción de garum o garo.

Imagen de ánforas dedicadas al transporte de garum.
Ánforas en el museo de Baelo Claudia. Las destinadas al transporte de garum son altas y estilizadas.

Ningún licor ni perfume tiene mayor precio y da tanta fama a los lugares donde se fabrica. (Plinio el Viejo)

Este apreciado condimento se elaboraba a partir de las vísceras, cabezas y otras partes del pescado. Su color negruzco y su sabor lo convirtieron en un producto de lujo, tan valioso que su comercio generó grandes beneficios, contrabando e, incluso, guerra entre comerciantes.

Clásicos como Horacio, Marcial, Galeno y Séneca mencionaron el garum en sus escritos, lo que demuestra su papel destacado en la cultura y la gastronomía de la época. Además de su uso culinario, los médicos de la antigüedad lo recomendaban por sus propiedades curativas y nutritivas.

Todo esto demuestra que el arte de pesca estaba plenamente integrado en una cadena industrial y comercial sofisticada, mucho más allá de una simple captura. El atún no era solo un alimento, sino un motor económico que daba forma a las relaciones comerciales y a la prosperidad de las metrópolis.

Con estos cimientos históricos, la almadraba entrará en una nueva etapa durante Al-Ándalus, donde se consolidará como arte y estructura social.

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3. Al-Ándalus y la consolidación de un arte

Tras un período de menor actividad, la llegada de los árabes a la Península Ibérica revitalizó y consolidó la industria pesquera del atún. Su contribución más significativa, y una de las más perdurables, fue de carácter lingüístico y administrativo.

El término almadraba procede del árabe andalusí almaḍrába, que significa "lugar donde se golpea o lucha". Esta etimología es una poderosa descripción del violento y ritualizado clímax de la pesca, la levantá del copo. Al adoptar este nombre, los árabes no se limitaron a renombrar una técnica, sino que codificaron la esencia de la faena en una sola palabra, reflejando su profundo entendimiento del proceso.

Imagen museística de cerámicas con representación de atunes.
Extracto del catálogo "La representación figurativa en el mundo musulmán", enlazado abajo.

Además del nombre, el sistema administrativo de la almadraba se vio profundamente influenciado por la cultura árabe. El líder de la faena, la figura que dirige la captura y supervisa toda la operación, recibió el título de arráez, término de origen árabe que se mantiene en uso hasta hoy. Por debajo de él, el sotarráez actuaba como su segundo al mando. La adopción de estos términos y roles demuestra la formalización de la estructura de mando y la pericia técnica que los árabes aportaron al arte.

Se cuentan más de cien especies de peces diferentes, dedicándose principalmente a la pesca del gran pez que llaman atún y que abunda por allí. Se le pesca a golpe de lanzas, la punta de estas tiene forma de alas abiertas que se enganchan en el pez y ya no lo sueltan. En el extremo de las astas se amarran largas cuerdas de cáñamo. Estos pescadores son tan experimentados y hábiles en su oficio que no tienen rival en el mundo. (Al-Idrisi, s. XII)

Se consumían grandes cantidades de atún pescado en el lugar conocido como Alqantabak situado en la playa denominada Hayar al-Il, entre Cádiz y Algeciras, en las proximidades de Tarifa, se trataba del más famoso lugar de pesca del atún de toda la península. (Dr. Ahmed Tahiri «LAS CLASES POPULARES EN AL-ANDALUS»), según fragmento recogido en una de nuestras fuentes, citada abajo.

La importancia económica, cultural y simbólica del atún puede apreciarse en detalles como que una cultura con un arte tan escasamente figurativo, lo adopte. Y más allá, es muy indicativo que un estudio sobre las monedas de la época de los reinos de Taifas (principios del siglo XI) haya encontrado un número significativo de ellas (cerca de un 10 %), acuñadas desde las cecas de Ceuta y Tánger, con imágenes de peces. (Fuente recogida abajo) La representación del atún con carga simbólica llega a nuestros días en regiones tan distantes a su pesquería como el sur de Túnez.

Los textos histórico-geográficos de la época y los hallazgos arqueológicos, como los platos de cerámica decorados con atunes de la medina de Daniya (Denia), confirman la importancia de la pesca de túnidos como motor económico y fuente de alimentación en la costa andalusí. Este legado, que fusionó las bases fenicias y romanas con la organización y el vocabulario árabes, sentó las bases para el siguiente gran capítulo en la historia de la almadraba.

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4. El Monopolio Ducal: Poder, Picaresca y Prosperidad

A finales del siglo XIII, la corona castellana entregó el control de la almadraba a un poder único y absoluto. En 1294, el rey Sancho el Bravo concedió a la Casa de Medina Sidonia el privilegio real para armar y explotar las almadrabas en toda la costa andaluza. Este privilegio, que se defendería con pleitos y auténticas "guerras" entre linajes como el de Arcos, transformó el arte de la pesca en un instrumento de poder feudal.

El control de la almadraba se convirtió en una fuente de inmensa riqueza y prestigio para los duques, que transportaban el atún en su propia flota y generaban enormes beneficios.

Este monopolio marcó el destino de la región. La actividad de las almadrabas impulsó industrias auxiliares como la producción de sal y la tonelería, necesarias para la conservación y el transporte del atún.

La concentración de la faena en puntos estratégicos a lo largo de la costa de Cádiz fue el catalizador para el desarrollo de localidades como Zahara de los Atunes y Conil de la Frontera, que se erigieron como centros neurálgicos de la industria.

Representación de Conil en el siglo XVI.
Almadraba de Conil, por Hoefnagel. (Siglo XVI)

La almadraba no era solo una empresa comercial, sino un espectáculo social que atraía a una heterogénea población estacional. Se generaba un crisol de trabajadores, comerciantes y, en particular, una gran cantidad de "pícaros" y "forajidos" que acudían a la costa atraídos por la riqueza, como retrató Miguel de Cervantes en una de sus Novelas ejemplares.

El folclor de esta época capturó la dualidad de la vida en la almadraba en el famoso refrán "Por atún... y a ver al Duque". El dicho se refiere a la hipocresía de quienes, con la excusa de comprar atún, se acercaban a la corte del duque para obtener algún beneficio personal.

Representación de Zahara de los Atunes en el siglo XVI.
Almadraba de Zahara, por Wyngaerde. (Siglo XVI)

La presencia constante de los duques, que eran considerados expertos en la industria (a uno de ellos, D. Gaspar, se le apodaba el "Dios de los atunes"), convertía el lugar en una especie de corte itinerante donde se mezclaban nobles y vagabundos. Esta amalgama de alta sociedad y vida picaresca, inmortalizada en la literatura del Siglo de Oro, muestra cómo la almadraba fue un reflejo de la compleja estratificación social de la España de los siglos XVI y XVII.

La almadraba fue un sistema que transformó la pesca en una palanca de poder político y social, un modelo que, aunque extraordinariamente rentable, estaba anclado en la lógica feudal del privilegio.

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5. La Era Moderna: Del Control Estatal al Renacimiento Sostenible

El monopolio ducal, que había definido la industria durante siglos, llegó a su fin en la segunda década del siglo XIX.

Con la abolición del privilegio, la propiedad de las almadrabas se fragmentó, pasando a ser gestionada a través de cofradías y subastas de concesiones.

En 1928, en un intento de centralizar y "racionalizar" el sector, el gobierno de Primo de Rivera creó el Consorcio Nacional Almadrabero. Esta entidad, un oligopolio con participación estatal y privada, unificó la gestión de las almadrabas del sur atlántico y jugó un papel clave en la popularización del atún en conserva.

El Consorcio se erigió como un gigante empresarial, pero su existencia fue efímera, y en 1971 dejó de faenar debido a la baja productividad y una deuda de 200 millones de pesetas.

Durante su existencia, casi todas las almadrabas dejaron de calarse en algún momento, en contraste con la de Barbate, que nunca cesó actividad y fue las más productiva. En esta época, el auténtico motor de la industria conservera era Chiclana de la Frontera.

La disolución del Consorcio coincidió con un período de crisis global para el atún rojo, causada no por la almadraba sino por las flotas de pesca industrial a gran escala que utilizaban redes de cerco y palangre, y que capturaban ejemplares juveniles y diezmaban la población reproductora.

El atún rojo estuvo al borde del colapso, y fue en ese momento que la almadraba demostró su valor intrínseco. Al ser un arte de pesca fija, selectivo y respetuoso, solo captura una ínfima parte de los atunes que pasan por el Estrecho. Además, su malla es lo suficientemente grande como para que los atunes más jóvenes y pequeños pasen a través de ella.

La almadraba se ha convertido en un modelo de sostenibilidad y ha sido avalada por organismos internacionales como la ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico). La implementación de planes de recuperación ha logrado revertir la situación, y los últimos años han sido los de mayor abundancia de atún en la historia reciente, lo que valida el enfoque de la pesca sostenible y selectiva.

Hoy, la almadraba no es solo una técnica de pesca: es un legado vivo que conecta la historia, la ecología y la cultura de la costa gaditana. Su evolución, desde los fenicios hasta la sostenibilidad moderna, demuestra que tradición y futuro pueden caminar juntos.

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6. La Evolución Técnica del Arte

La historia de la almadraba se puede contar también a través de su evolución técnica, un proceso que la llevó de un método de captura casi artesanal a una operación sofisticada y fija.

Tanto el Diccionario histórico de los artes de la pesca nacional (Antonio Sánchez Reguart, 1791) como el Diccionario de artes de pesca de España y sus posesiones (Benigno Rodríguez Santamaría, 1923) recogen estas dos variantes prinicpales de almadraba: de tiro y de buche.

La Almadraba de Tiro o Vista

Esta técnica, en desuso en la actualidad, era un método de pesca dinámico y dependiente de la observación humana. Desde torres de vigilancia costeras, un vigía -conocido como atalaya- detectaba los bancos de atunes y señalaba su trayectoria a las embarcaciones. Estas, al mando del capitán, rodeaban rápidamente a los peces con redes y los conducían hacia la orilla. El proceso culminaba con la llegada del atún a la playa, donde un gran número de hombres y jóvenes los arrastraban a tierra con la ayuda de cuerdas y ganchos (cloques), en una faena de inmensa labor manual que se convertía en un espectáculo.

La Almadraba de Buche

(Descrita por extenso en nuestro apartado "Almadraba".)

La almadraba de buche es el sistema de redes fijas que se utiliza hoy en día. Es un arte de pesca estacionario, instalado al comienzo de la temporada y anclado al lecho marino con pesadas anclas. La estructura de redes exteriores intercepta y dirige el movimiento de los atunes. Sus partes principales son:

Comparativa entre Almadraba de Tiro y Almadraba de Buche

La evolución de la almadraba ha dado lugar a dos grandes modalidades: la de tiro o vista, hoy desaparecida, y la de buche, aún vigente. Esta tabla resume sus diferencias clave:

Característica Almadraba de Tiro o Vista Almadraba de Buche
Tipo de Arte Arte móvil, no fijo. Arte fijo, anclado permanentemente.
Ubicación En costas abiertas expuestas a fuertes vientos y mareas. En calas o bahías más resguardadas de temporales.
Detección Un atalaya en una torre avista a los atunes y da la señal a las embarcaciones. Los atunes entran instintivamente por las raberas que interceptan su paso.
Personal Numerosos marineros y remeros (hasta 250 en la faena). Menos personal (aproximadamente 50), con funciones especializadas.
Componentes Redes de cáñamo y esparto, botes de remo, ganchos (cloques), cuerdas. Redes verticales de nylon, flotadores, pesadas anclas, cables, un complejo sistema de cámaras.
Proceso de Captura Los barcos rodean el banco de atunes y lo arrastran a la orilla, donde los pescadores los sacan manualmente. Los atunes se concentran en el copo, y se levanta la red desde el fondo con cabestrantes y la ayuda de buzos.
Estatus Fuera de uso en la actualidad. El arte de pesca que se utiliza hoy en día.

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7. Conclusión y vídeos con contenido amplio sobre la almadraba y su historia

Esta página recoge el legado histórico, técnico y simbólico de la almadraba como arte de pesca milenario. Desde las primeras redes fenicias hasta los sistemas sostenibles actuales, el atún rojo ha sido testigo y protagonista de una historia que sigue viva en las costas de Cádiz.

La historia de la almadraba es mucho más que el relato de una técnica de pesca; es un espejo que refleja la historia de las civilizaciones que habitaron la costa de Cádiz. Desde los fenicios, que la elevaron a símbolo de su prosperidad económica, hasta los árabes, que la formalizaron con su vocabulario y organización, y la Casa de Medina Sidonia, que la convirtió en un motor de poder y un espectáculo social, cada era dejó una marca indeleble en esta tradición.

La resiliencia de la almadraba es un testimonio de su propia sabiduría. A diferencia de las pesquerías industriales que llevaron a la especie al borde del colapso, el arte de la almadraba ha demostrado ser un método inherentemente sostenible, selectivo y respetuoso con el medio marino. La crisis del Consorcio Nacional Almadrabero en el siglo XX, coincidiendo con la sobrepesca global, subraya la ironía de que una técnica de milenios de antigüedad haya demostrado ser más compatible con la conservación de la especie que los intentos de industrialización a gran escala.

Los dos vídeos que presentamos a continuación son los de contenido más amplio sobre la almadraba, su técnica, su historia y su realidad. Si bien el primero es impreciso en algunos aspectos, pues no diferencia cuándo habla de Zahara de los Atunes, de Conil de la Frontera o de Barbate; o, incluso, en algunos momentos, si habla de la almadraba o de la pesca en general; sí es muy valioso para conocer la realidad de los almadraberos y las trabajadoras del Consorcio Nacional Almadrabero.

El segundo, entre otros muchos detalles históricos, aporta otra visión industrial ligada a la almadraba y a la cultura de los pueblos que la calan: la carpintería de ribera y su por qué.

Perspectiva amplia sobre almadraba e historia, principalmente del último siglo y el CNA.
Reportaje de "Crónicas" de 2020.

Y, por último, el documento La culturaleza del atún rojo en el marco mediterráneo de las almadrabas.

Más allá de la historia técnica y cronológica, el atún rojo representa una fusión entre cultura y naturaleza. Este enfoque, desarrollado en estudios contemporáneos, propone que el atún es un sujeto cultural, ecológico y simbólico que articula la identidad de los pueblos almadraberos.

El documento La culturaleza del atún rojo en el marco mediterráneo de las almadrabas explora esta idea desde una perspectiva interdisciplinar, conectando historia, ecología y patrimonio vivo.

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8. Para Saber Más

A continuación artículos de divulgación, vídeos, documentos historiográficos, artículos periodísticos... Mucho más para conocer más ampliamente la historia de la almadraba.

Prehistoria

Edad Antigua

Al Andalus

El Monopolio Ducal

La Era Moderna

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